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QUIENES SOMOS
Consecuencia del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, la Fuerza Aérea de Chile, inicia un proceso represivo en la institución, con objeto de limpiar las filas de aquellos funcionarios disidentes y de aquellos que tuvieron una actitud de rechazo a cualquier quebrantamiento a la institucionalidad vigente.
Es así como en este proceso, se arrestan funcionarios en los cuales existían sospechas de mantenerse fieles a su juramento como soldados y con una actitud firme dentro de la legalidad y no llegar nunca a verse envueltos en el quebrantamiento de la institucionalidad vigente.
Oficiales, suboficiales y empleados civiles, este personal es arrestado, llevado a interrogatorio a lugares ya prefijados para este efecto, vinculándolos con algunos civiles de la administración pública del Estado, de ese entonces, los cuales son detenidos sin previa orden oficial, cumpliendo ordenes de los servicios de inteligencia Fach, los cuales tenían carta blanca de las autoridades institucionales, para ejercer tal misión.
Al ser detenidos, empieza un proceso ya pre-establecido, con vendaje de la vista, y manos amarradas en la espalda y atemorizándolos de disparar en cualquier intento de resistencia al arresto o de fuga. Son llevados principalmente a la Academia de Guerra Aérea, ubicada en la Comuna de Las Condes en Santiago y en provincia se mantenían en los cuarteles en lugares aislados del recto del personal y de cualquier familiar por el espacio de tiempo necesario, durante el cual con los procedimientos de tortura y de aislación total, lograban hacer firmar la confesión lo suficientemente comprometedora para involucrarlos según ellos en planes de sedición y traición a la patria, en localidades como Antofagasta, Quintero, Santiago, Temuco, Puerto Montt
Se inicia así el proceso Fuerza Aérea Contra Bachelet y Otros 1-73, se estima que alrededor de 700 funcionarios de la institución pasaron por estos apremios ilegítimos y alrededor de 1/7 de ellos fueron condenados por un Consejo de Guerra, en donde la Fuerza Aérea era Juez y parte de la situación, compuesto por los mismos oficiales que se alzaron en contra de la autoridad civil, legítimamente elegida en forma democrática.
Este proceder y el Consejo de Guerra tenía por objeto, sancionar cualquier intento de rechazo al Golpe de Estado y su vez atemorizar al resto del personal en caso de una posible reacción contraria, además tratar de darle un carácter de legitimidad al alzamiento en armas del 11 de septiembre de 1973.
Es así como se crea por la Fuerza Aérea de Chile, a los Prisioneros de Guerra de la FACH, personal que es juzgado y condenado por el Consejo de Guerra, rotulado Fuerza Aérea de Chile Contra Bachelet y Otros 1-73, con cuatro condenas de muerte y presidio en los más altos grados, enviados a las Cárceles Comunes a cumplir sentencia.
A raíz de la fuerte solidaridad internacional con la causa de los soldados democráticos y el rechazo unánime por la comunidad internacional a la dictadura, esta crea el Decreto Ley 504, el cual permite conmutar la sentencia por el exilio fuera del país, el cual aún persiste en un 50% de nuestro personal, debido que las condiciones sociales y económicas creadas por la actual administración para los efectos de un retorno seguro, no permite, un retorno apropiado al país, con las más mínimas garantías; aún existen las listas negras, prohibición de entrar a los cuarteles o instalaciones militares, derechos civiles conculcados, antecedentes manchados, rechazo de la Corte Suprema a la Revisión del Consejo de Guerra, en donde no existió un debido proceso, sin una previsión apropiada, lo cual nos hace sentir, aún como Prisioneros de Guerra de la Fuerza Aérea de Chile.
Desde la ceremonia del Reencuentro de la Familia Aérea en la Base Aérea de Quintero, en diciembre del año 2003, por orden exclusiva del Señor Comandante en Jefe, General del Aire Don Osvaldo Sarabia Vilches y su Estado Mayor, estas listas negras han sido eliminadas de los registros, y todo personal con derecho a pensión en CAPREDENA, pasa a ser personal en Retiro de la Institución acreditado por su Identificación TIFA, lo cual tiene un gran significado valórico cuando la Fuerza Aérea restituye aquellos derechos que habían sido conculcados por la dictadura, enconcontrandonos hoy en un franco proceso de recuperar todos nuestros derechos ciudadanos y también como ex-funcionarios.
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